| El Artículo | ||
| El artículo español presenta varias formas: | ||
| el | para sustantivos masculinos en singular, y sustantivos femeninos en singular que empiecen por [á] tónica: el libro, el agua. | |
| la | para femenino singular: la casa, la mesa. | |
| lo | se utiliza para formas neutras: lo bueno, lo sabio. | |
| los | para masculinos plural: los libros, los niños. | |
| las | para femeninos plural: las sillas, las casas. | |
| un | para masculino singular, y sustantivos femeninos en singular que empiecen por [á] tónica: un libro, un alma. | |
| una | para femeninos en singular: una niña, una caja. | |
| unos | para masculinos plural: unos ojos, unos pinos. | |
| unas | para femeninos plural: unas madres, unas ovejas. | |
| Está generalizado el uso de la forma el/ un para sustantivos femeninos que empiecen por [á] tónica. La razón del uso de esta forma se debe al hecho de evitar la pronunciación forzada de las dos aes, la última de ellas tónica: la hacha / el hacha. | ||
| El artículo contracto | ||
| Es el resultado de la reducción o contracción del artículo el y las preposiciones a y de cuando van colocadas delante del artículo: | ||
| a + el = al / de + el = del; libro de el profesor = libro del profesor voy a el colegio = voy al colegio. |
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| La reducción se da porque se juntan dos formas átonas (artículo determinado y preposición) que para su pronunciación necesitan apoyarse en la palabra siguiente. Por ello, no es normativo utilizar la contracción cuando la forma el es parte del nombre propio; así, son normativos los usos: San Lorenzo de El Escorial y Juan ha viajado a El Salvador | ||